Este código establece los estándares mundiales esenciales para mejorar la salud y el bienestar de los animales acuáticos, que abarcan los peces, anfibios, crustáceos y moluscos de piscifactoría, junto con sus productos. Su objetivo principal es salvaguardar el comercio internacional mediante la presentación de medidas sanitarias que impidan la introducción y propagación de agentes patógenos, garantizando al mismo tiempo que las barreras sanitarias al comercio sigan siendo justificadas y científicamente sólidas. Estas disposiciones están destinadas a que las autoridades competentes de los países importadores y exportadores las apliquen directamente.
En esencia, este marco proporciona directrices explícitas para la notificación transparente de las enfermedades de los animales acuáticos y el suministro exhaustivo de información epidemiológica. Describe meticulosamente los criterios para designar las enfermedades en la lista oficial, garantizando que dichas listas se basen en pruebas científicas sólidas. Además, detalla las metodologías de vigilancia recomendadas necesarias para supervisar la salud de los animales acuáticos, lo que permite la detección temprana y la respuesta rápida a las amenazas emergentes.
Una parte importante se dedica al proceso crítico de análisis del riesgo asociado a las importaciones. Orienta a las autoridades en la evaluación de los peligros potenciales que plantea el movimiento de animales acuáticos y sus productos, y proporciona un enfoque estructurado para evaluar y mitigar estos riesgos. Esto garantiza que el comercio pueda llevarse a cabo de manera segura sin comprometer el estado de salud de las poblaciones acuáticas de un país.
El código aborda además el imperativo de mantener unos servicios de sanidad para los animales acuáticos de alta calidad. Establece puntos de referencia para la capacidad operativa y la eficacia de estos servicios, reconociendo su papel fundamental en la implementación de las medidas sanitarias prescritas. Esto incluye orientación sobre el establecimiento de canales de comunicación sólidos para garantizar un intercambio de información oportuno y preciso entre las partes interesadas pertinentes.
Se dedican secciones completas a las estrategias de prevención y control de enfermedades. Estas abarcan los principios de zonificación y compartimentación, y ofrecen métodos para definir y proteger áreas con un estado de salud específico. Se proporcionan recomendaciones detalladas sobre las prácticas generales de desinfección, junto con protocolos específicos para la desinfección de la superficie de los huevos de los salmónidos. El código también exige el desarrollo de planes de emergencia, describe las pautas para el barbecho en la acuicultura y dicta la manipulación, la eliminación y el tratamiento adecuados de los desechos de los animales acuáticos. Además, aborda el control crucial de los agentes patógenos en los piensos para animales acuáticos.
En materia de comercio internacional, este código establece las medidas comerciales esenciales, los procedimientos de importación y exportación y los rigurosos requisitos para la certificación sanitaria. Especifica las obligaciones generales de certificación y detalla los procedimientos que deben seguir las autoridades certificadoras. También hace referencia a los procedimientos de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE, ahora WOAH) en relación con el Acuerdo sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la Organización Mundial del Comercio, a fin de garantizar el cumplimiento internacional. Los criterios para evaluar la seguridad de los productos de origen animal acuático están claramente definidos, lo que refuerza la integridad del comercio mundial.
En general, este código sirve como referencia autorizada para salvaguardar la salud de los animales acuáticos en todo el mundo. Sus recomendaciones, basadas en los conocimientos científicos y técnicos más actuales, están diseñadas para proteger la salud de los animales acuáticos durante la producción y el comercio, al tiempo que promueven el bienestar de los peces de piscifactoría y guían el uso responsable de los agentes antimicrobianos en los animales acuáticos.