Lux, un agente del departamento de espionaje clandestino de Luxemburgo, ve su rutina alterada al conocer a Rostov, un banquero cuya vida se desmorona en una serie de infortunios, incluyendo un intento de suicidio fallido. Con su peculiar método, Lux le ofrece una ayuda cínica, lo que da lugar a una improbable alianza entre ambos.
Sus esfuerzos conjuntos desencadenan una serie de incidentes caóticos en torno al hotel Prestigio International de Ginebra, de cinco estrellas. A medida que se suceden los desastres, deben resolver dos misterios clave: la desaparición del presidente del Primer Banco de Moscú y el contenido desconocido del maletín perdido de Rostov. Esta historia combina acción, aventura y humor, prometiendo un thriller de espías con mucho en juego y protagonistas notablemente poco preparados.
El aire fresco y alpino de Ginebra suele evocar historias de discreción y precisión, pero la que comienza a desarrollarse en los lujosos salones del hotel de cinco estrellas Prestigio International dista mucho de eso. Es un torbellino de caos, un ballet cómico de meteduras de pata mucho más grandioso que cualquier película de catástrofes. Aquí conocemos a Lux, "El Mensajero" del clandestino Departamento de Espionaje de Luxemburgo, un hombre que, a pesar de su modesto título, disfruta del peculiar ritmo de su trabajo, creyéndose bastante hábil para moverse por los rincones oscuros de la intriga internacional.
Su mundo cuidadosamente construido se ve trastocado en el momento en que conoce a Rostov, un banquero cuya vida se ha hundido en tal abismo de desesperación que contempla el suicidio. Sin embargo, incluso los intentos de Rostov por quitarse la vida fracasan estrepitosamente, testimonio de la magnitud de su desgracia. Lux, siempre pragmático, en lugar de ofrecer consuelo, sugiere una salida más eficiente: «Ahógate cómodamente en la bañera. Así no tendré que limpiar toda esa sangre ni lo poco que quede de tu cerebro».
Esta oferta, con un humor negro muy particular, forja inesperadamente una alianza improbable. Lux, con su mezcla de valentía, ingenio y espíritu, se ve envuelto con Rostov, cuyo único y catastrófico error ha desatado una auténtica montaña de problemas. Juntos, esta extraña pareja se embarca en una odisea accidental, cuyos esfuerzos combinados desencadenan una reacción en cadena de eventos calamitosos que se extienden por los lujosos confines del Prestigio International y más allá.
En el centro de su creciente aprieto se encuentran dos preguntas apremiantes y desconcertantes que los atormentan a cada paso. ¿Qué le sucedió exactamente al presidente del Primer Banco de Moscú? ¿Y qué demonios contiene el enigmático maletín que Rostov extravió tan descuidadamente?
Su búsqueda de respuestas es menos una elegante operación de espionaje y más un viaje disparatado a través de un campo minado creado por ellos mismos. Cada intento de desentrañar el misterio solo parece enredarlos más en una maraña de intrigas internacionales, poblada de personajes excéntricos y plagada de complicaciones imprevistas. Hay mucho en juego, el peligro es real, pero lo absurdo de su situación a menudo eclipsa el riesgo.
Mientras Lux y Rostov se ven envueltos en una situación esperpéntica tras otra, la narración se deleita con la ironía de un thriller de espías protagonizado por quizás el peor espía, donde cada paso adelante parece hundirlos dos pasos más en un glorioso e inolvidable lío. Es una prueba de que, a veces, las revelaciones más profundas y las risas más estruendosas se pueden encontrar en medio de los fracasos más espectaculares, todo ello orquestado en torno a un banquero desaparecido, un presidente esfumado y un maletín suizo muy importante y perdido.