Mein Kampf
de Adolf Hitler, James Murphy, Agda Ahlberg
8.14 / 10 58 valoraciones
- Idioma
- Inglés
- Publicación
- 2019
- Editorial
- Fingerprint Classics
- Páginas
- 632
- ISBN
- 9789389053005
Temas
- Asia
- Reference
- Literature & Fiction
- Europe
- Germany
- Action & Adventure
- Fiction
- Historical
- United States
- History
- Biographies & Memoirs
- Leaders & Notable People
- Military
- World War II
- Memoirs
- Political
- Education
- Essays
- World
- Japan
- Politics & Social Sciences
- Biography & Autobiography
- Classics
- Politics & Government
- Literary Collections
- Sociology
- Science
- Politics
- Antiques & Collectibles
- Social Science
- World history
- Ancient & Classical
- Political science
- History & Theory
- European
- Cultural, Ethnic & Regional
- Personal Memoirs
- Political Ideologies
- German
- Specific Topics
- Genres & Styles
- Security (National & International)
- Literary Criticism
- Western
- Modern
- Presidents & Heads of State
- International & World Politics
- Political Parties
- Political Process
- Jewish
- Wars & Conflicts
- Ancient Civilizations
- World War I
- Historiography
- Holocaust
- Constitutions
- Applied Sciences
- Heads of state
- Propaganda
- Criminals & Outlaws
- Fascism & Totalitarianism
- Nationalism & Patriotism
- Genocide & War Crimes
- History and Criticism
- Biography
- Social Conditions
- Autobiography
- Germany (Federal Republic, 1949-)
Edición original
Mein KampfPublicado originalmente en 1939 Alemán
Otras ediciones (222)
Escuchar el resumen Resumen narrado
Se despliega una visión singular del destino de Alemania, nacida del crisol de una prisión bávara en 1924. Es el testimonio de una lucha, una declaración de intenciones y un proyecto para una transformación radical de la nación. La narración entrelaza la historia personal -a menudo reformulada para servir a un propósito ideológico más amplio- con una ferviente exposición de creencias políticas, dejando al descubierto una visión del mundo basada en la pureza racial, el fervor nacionalista y una agresiva voluntad de poder.
Las primeras páginas relatan un viaje de desilusión y despertar, especialmente durante los años de formación en Viena, donde arraiga una supuesta "conversión" al antisemitismo. Este periodo se presenta como crucial para entender la "traición" del colapso de Alemania en 1918 y las indignidades del Tratado de Versalles. La democracia parlamentaria existente, la República de Weimar, es ferozmente condenada como un "vergonzoso error judicial", fundamentalmente defectuosa por su incapacidad para salvaguardar la esencia racial de la nación.
En el centro de esta ideología está la convicción inquebrantable de la superioridad de la raza aria, concretamente del pueblo germánico, como "fundadores de la civilización". Se afirma que esta raza pura tiene la sagrada misión de preservar y elevar sus elementos raciales más valiosos, destinados a la supremacía mundial. Este imperativo exige centrarse rigurosamente en la pureza racial, abogando incluso por el control de natalidad impuesto por el Estado para evitar la reproducción de los "enfermos o débiles" y haciendo hincapié en la instrucción racial en las escuelas.
En claro contraste con el exaltado ario se sitúa el judío, descrito como el antagonista definitivo: un "parásito", un "destructor de la civilización" y el orquestador de una conspiración mundial para socavar las verdaderas naciones. Se culpa a la omnipresente influencia de los intereses judíos de los males de Alemania, entrelazados con un vehemente odio al marxismo, que se presenta como una fuerza corruptora de la sangre y los ideales nacionales. El discurso, aunque a veces velado, apunta en última instancia a la extrema necesidad de erradicar esta amenaza percibida.
El camino hacia el dominio alemán requiere una búsqueda incesante de *Lebensraum*, o "espacio vital", especialmente en los vastos territorios de Europa del Este y la Rusia soviética. Esta política exterior expansionista se presenta como un "destino histórico", crucial para que el pueblo alemán florezca y afirme el lugar que le corresponde en el mundo, incluso a expensas de los eslavos y los odiados marxistas. Además, se articula un arraigado deseo de venganza contra Francia, derivado de agravios históricos y de las secuelas de la Primera Guerra Mundial.
La segunda parte de esta declaración política esboza el programa práctico para el Movimiento Nacionalsocialista, detallando los métodos necesarios para obtener y ejercer el poder en una nueva Alemania. Subraya el papel vital de la propaganda y de una oratoria poderosa para movilizar a las masas, haciendo hincapié en que una comunicación eficaz es primordial para conseguir apoyo y garantizar que la población esté convencida de la realidad de los hechos presentados. Este manifiesto, aunque a menudo tachado de turbio y repetitivo, se convirtió en un texto fundacional, una auténtica "biblia" del nacionalsocialismo, que moldeó profundamente la ideología y las acciones de un movimiento que alteraría drásticamente el curso de la historia.
Las primeras páginas relatan un viaje de desilusión y despertar, especialmente durante los años de formación en Viena, donde arraiga una supuesta "conversión" al antisemitismo. Este periodo se presenta como crucial para entender la "traición" del colapso de Alemania en 1918 y las indignidades del Tratado de Versalles. La democracia parlamentaria existente, la República de Weimar, es ferozmente condenada como un "vergonzoso error judicial", fundamentalmente defectuosa por su incapacidad para salvaguardar la esencia racial de la nación.
En el centro de esta ideología está la convicción inquebrantable de la superioridad de la raza aria, concretamente del pueblo germánico, como "fundadores de la civilización". Se afirma que esta raza pura tiene la sagrada misión de preservar y elevar sus elementos raciales más valiosos, destinados a la supremacía mundial. Este imperativo exige centrarse rigurosamente en la pureza racial, abogando incluso por el control de natalidad impuesto por el Estado para evitar la reproducción de los "enfermos o débiles" y haciendo hincapié en la instrucción racial en las escuelas.
En claro contraste con el exaltado ario se sitúa el judío, descrito como el antagonista definitivo: un "parásito", un "destructor de la civilización" y el orquestador de una conspiración mundial para socavar las verdaderas naciones. Se culpa a la omnipresente influencia de los intereses judíos de los males de Alemania, entrelazados con un vehemente odio al marxismo, que se presenta como una fuerza corruptora de la sangre y los ideales nacionales. El discurso, aunque a veces velado, apunta en última instancia a la extrema necesidad de erradicar esta amenaza percibida.
El camino hacia el dominio alemán requiere una búsqueda incesante de *Lebensraum*, o "espacio vital", especialmente en los vastos territorios de Europa del Este y la Rusia soviética. Esta política exterior expansionista se presenta como un "destino histórico", crucial para que el pueblo alemán florezca y afirme el lugar que le corresponde en el mundo, incluso a expensas de los eslavos y los odiados marxistas. Además, se articula un arraigado deseo de venganza contra Francia, derivado de agravios históricos y de las secuelas de la Primera Guerra Mundial.
La segunda parte de esta declaración política esboza el programa práctico para el Movimiento Nacionalsocialista, detallando los métodos necesarios para obtener y ejercer el poder en una nueva Alemania. Subraya el papel vital de la propaganda y de una oratoria poderosa para movilizar a las masas, haciendo hincapié en que una comunicación eficaz es primordial para conseguir apoyo y garantizar que la población esté convencida de la realidad de los hechos presentados. Este manifiesto, aunque a menudo tachado de turbio y repetitivo, se convirtió en un texto fundacional, una auténtica "biblia" del nacionalsocialismo, que moldeó profundamente la ideología y las acciones de un movimiento que alteraría drásticamente el curso de la historia.
Todavía no hay reseñas. ¿Escribes la primera?





