En medio de la extensión del antiguo desierto mesopotámico, donde el tiempo aún se siente reciente y una nueva civilización está en florecimiento, ha ocurrido un milagro además de un desastre. Desde el cielo oscuro, una nave alienígena cayó, ardió y se destrozó en la tierra árida. Entre los escombros, yacía un hombre alado, el coronel Mijaíl Mannuki'ili de las Fuerzas Especiales Angélicas, gravemente herido y sin el menor recuerdo de quién era ni de dónde venía.
El destino le une a Ninsianna, una mujer de la Edad de Piedra que está huyendo. Con su piel oscura y quemada por el sol y sus ojos afilados, Ninsianna es descendiente de chamanes y sanadores, dotada de extraordinarias habilidades curativas y un vínculo especial con la diosa. Estaba evitando un matrimonio forzado con el arrogante hijo de un Jefe, cuando en el desierto, lo último que se le ocurrió fue encontrar a un hombre alado cayendo del cielo.
Ninsianna cuida de Mikhail, devolviendo la vida a su cuerpo destrozado, aunque los recuerdos del hombre permanecen ocultos tras una densa niebla. Los aldeanos donde vivía Ninsianna empezaron a susurrar, creyendo en una antigua profecía sobre un héroe alado, la Espada de los Dioses, que vendría a defenderlos del Maligno. El propio Michael insiste en que no es un ser semidiós, pero su increíble capacidad de lucha e instintos mortales cuentan otra historia, una verdad mucho mayor que la de los humanos comunes.
Mientras tanto, muy arriba, entre las estrellas, se está desarrollando un drama cósmico mayor. Cuatro especies de superguerreros genéticamente modificadas, que antes eran el orgullo del imperio galáctico, están ahora en peligro de extinción. El primer ministro Lucifer, hijo adoptivo del Emperador, idea un plan astuto tras bambalinas, decidido a frustrar los deseos de su inmortal padre.
El mundo está dividido entre el bien y el mal, reinos e ideologías chocan. Este pequeño pueblo en Mesopotamia, sin que ellos lo sepan, se ha convertido en el punto focal de una guerra intergaláctica que ha estado en marcha desde el principio de los tiempos. Mijaíl, el guerrero caído, y Ninsianna, la sanadora de la tierra, sin saberlo, son peones en el juego de los dioses, sus destinos entrelazados en una saga épica que narra mitos antiguos con un emocionante toque de ciencia ficción.