El año pasado se desarrolló con avances significativos en toda la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, marcados por el creciente compromiso de los Estados miembros y una fuerte demanda por parte del sector empresarial de los servicios ofrecidos a través de nuestros Sistemas Globales de Propiedad Intelectual. La profesionalidad y el compromiso inquebrantable de nuestro personal han sido fundamentales para lograr estos logros, que han culminado en un año de resultados positivos.
Desde el punto de vista financiero, la Organización se mantiene firme. El bienio 2014-2015 concluyó con un superávit pendiente de 70,3 millones de francos suizos, y hemos mantenido esta trayectoria positiva durante el primer año del actual bienio 2016-2017, registrando un superávit global de 32 millones de francos suizos solo en 2016. Esta sólida posición financiera es el resultado directo de la fuerte y sostenida demanda de nuestros sistemas mundiales de propiedad intelectual y de la contención diligente del gasto, en parte gracias al aumento de la productividad de nuestros sistemas de TIC. Nuestros activos netos han crecido hasta alcanzar los 311,3 millones de francos suizos al 31 de diciembre de 2016, y nuestros auditores externos han emitido una opinión sin reservas sobre los estados financieros del año.
Los sistemas mundiales de propiedad intelectual han funcionado excepcionalmente bien. El Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) registró un sólido crecimiento del 7,3% en las solicitudes internacionales de patente en 2016, lo que representa el mayor aumento desde 2011. Cabe destacar que Asia contribuyó de manera significativa, ya que representó el 47,4% de todas las solicitudes del PCT, lo que indica un claro cambio en la innovación mundial. El Sistema de Madrid para el Registro Internacional de Marcas y el Sistema de La Haya para el Registro Internacional de Dibujos y Modelos también continuaron su expansión, tanto en términos de cobertura geográfica como de utilización. El Sistema de La Haya, en particular, experimentó un rápido crecimiento debido a las recientes adhesiones de varias economías importantes.
Un logro histórico de este año fue la entrada en vigor, el 30 de septiembre de 2016, del Tratado de Marrakech para facilitar el acceso a las obras publicadas a las personas ciegas, con discapacidad visual o con otras dificultades para acceder al texto impreso. Este tratado, un faro de esperanza para la accesibilidad, cuenta prácticamente con el apoyo del Consorcio de Libros Accesibles (ABC). El ABC ya ha facilitado el préstamo de libros accesibles a 100 000 personas con discapacidad visual a través de sus 19 bibliotecas participantes en 16 países, que ofrecen unos 319 000 títulos en más de 76 idiomas. Esta iniciativa ha ahorrado notablemente a las bibliotecas participantes importantes costos de producción.
Además de estos éxitos, nuestras bases de datos y plataformas de TI globales se han enriquecido aún más, atrayendo a un número cada vez mayor de oficinas y usuarios participantes. También presentamos una innovadora herramienta de traducción basada en la inteligencia artificial específica para documentos de patentes, con el objetivo de ofrecer a los innovadores de todo el mundo un servicio de la más alta calidad para acceder a la información sobre nuevas tecnologías. Nuestros programas de creación de capacidad siguen teniendo una gran demanda, y el Índice Mundial de Innovación, elaborado conjuntamente por la OMPI, ha obtenido el reconocimiento mundial. Además, la iniciativa WIPO GREEN ha experimentado un año de sólido crecimiento, convirtiéndose en una plataforma crucial para las tecnologías ecológicas y facilitando las conexiones entre quienes necesitan soluciones y quienes pueden proporcionarlas.
De cara al futuro, siguen existiendo importantes desafíos, en particular para hacer avanzar nuestra agenda normativa. Continúan los debates sobre la propuesta de Tratado sobre el Derecho de los Diseños, con un fuerte impulso para que los Estados miembros finalicen las negociaciones. Los temas de larga data, como los conocimientos tradicionales y la radiodifusión, también requieren un esfuerzo concentrado y un espíritu de compromiso para llegar a una resolución definitiva. Las perspectivas económicas mundiales siguen siendo inciertas, lo que presenta desafíos en la gestión de la tesorería debido a los tipos de interés negativos y a la exposición a los tipos de cambio. También se prevé que el aumento del gasto en tecnología de la información, incluida la ciberseguridad, mantenga la competitividad y la seguridad de nuestros sistemas mundiales de propiedad intelectual, que generan ingresos. La complejidad inherente de la propiedad intelectual y el multilateralismo en un mundo cada vez más interconectado plantea un desafío constante y exige un enfoque con visión de futuro para garantizar que el ecosistema de propiedad intelectual siga fomentando la innovación y la creatividad para un futuro mejor.