Sapiens [Tenth Anniversary Edition] A Brief History of Humankind
8.48 / 10 9,1 mil valoraciones
- Idioma
- Inglés
- Publicación
- 2025
- Editorial
- HarperCollins Publishers
- Páginas
- 464
- ISBN
- 9780063422018
«Sapiens: Una breve historia de la humanidad», de Yuval Noah Harari, explora la trayectoria del Homo sapiens desde que era una especie de simio insignificante hasta convertirse en la fuerza dominante del planeta. El libro repasa la historia de la humanidad desde la Edad de Piedra hasta el siglo XXI, integrando las ciencias naturales y sociales para examinar los momentos cruciales que han dado forma a nuestra existencia.
Esta obra profundiza en cómo nuestra especie alcanzó el dominio, rastreando avances clave como la Revolución Cognitiva, que permitió la cooperación a gran escala a través de ficciones compartidas como los mitos, las religiones y el dinero. También examina el impacto de la Revolución Agrícola en las sociedades humanas y el bienestar individual, así como el papel de la Revolución Científica a la hora de impulsar el progreso y dar forma a nuestro mundo moderno. «Sapiens» cuestiona las narrativas establecidas y ofrece una nueva perspectiva sobre el pasado, el presente y el futuro potencial de la humanidad. Invita a los lectores a cuestionar su comprensión de lo que significa ser humano y de las fuerzas que rigen nuestra realidad colectiva.
Esta obra profundiza en cómo nuestra especie alcanzó el dominio, rastreando avances clave como la Revolución Cognitiva, que permitió la cooperación a gran escala a través de ficciones compartidas como los mitos, las religiones y el dinero. También examina el impacto de la Revolución Agrícola en las sociedades humanas y el bienestar individual, así como el papel de la Revolución Científica a la hora de impulsar el progreso y dar forma a nuestro mundo moderno. «Sapiens» cuestiona las narrativas establecidas y ofrece una nueva perspectiva sobre el pasado, el presente y el futuro potencial de la humanidad. Invita a los lectores a cuestionar su comprensión de lo que significa ser humano y de las fuerzas que rigen nuestra realidad colectiva.
Temas
- Comics & Graphic Novels
- Manga
- General
- Reference
- Subjects
- Historical
- Self Service
- History
- Arborist Merchandising Root
- Science & Math
- Political
- Animals
- Turkey
- World
- Writing, Research & Publishing Guides
- Science Fiction
- Politics & Social Sciences
- Philosophy
- Biological Sciences
- Social Sciences
- Fiction
- Biography & Autobiography
- Writing
- Graphic Novels
- Zoology
- Literary Collections
- Women
- Science
- Human beings
- Adaptations
- Botany
- Nonfiction
- Nature
- Social Science
- Middle East
- SCIENCE
- Life Sciences
- World history
- Social Aspects
- Publishers
- Historical Fiction
- People & Places
- European
- Juvenile Nonfiction
- Social Topics
- Science & Nature
- Natural History
- Civilization & Culture
- Technology & Engineering
- Anthropology
- Physical
- Young Adult Nonfiction
- Popular Culture
- Historical & Biographical Fiction
- Cultural & Social
- Social
- Social History
- Civilization
- History & Surveys
- Evolution
- EVOLUTION
- Time
- Customs, Traditions, Anthropology
- Spanish & Portuguese
- Image Comics
- History of Science
Edición original
Sapiens A Brief History of HumankindPublicado originalmente en 2014 Inglés Signal
Otras ediciones (71)
Escuchar el resumen Resumen narrado
Durante millones de años, nuestros antepasados, las diversas especies humanas, fueron criaturas insignificantes, sin mayor impacto en el mundo que los gorilas o las medusas. Se apiñaban en la parte media de la cadena alimentaria, a menudo como carroñeros, y su existencia no era más que un susurro fugaz en la inmensidad del tiempo. Sin embargo, hace unos 70 000 años se inició una transformación peculiar, un acontecimiento conocido como la Revolución Cognitiva. Fue entonces cuando el *Homo sapiens* desarrolló una capacidad única: la habilidad de crear y creer en ficciones, en realidades imaginadas. No se trataba meramente de chismes, aunque estos también desempeñaron un papel crucial en la formación de grupos más grandes y cohesionados. Se trataba, más bien, del poder de concebir cosas que no existen físicamente - dioses, naciones, dinero, derechos humanos - y de creer en ellas colectivamente. Esta mitología compartida permitió una cooperación sin precedentes y flexible entre un gran número de desconocidos, una hazaña imposible para cualquier otro animal. Fue esta capacidad singular, más que cualquier destreza física, la que impulsó al *Homo sapiens* a la cima de la cadena alimentaria, lo que condujo a una rápida expansión por todos los continentes y, a menudo, a la extinción de otras especies humanas y de la megafauna.
Luego llegó la Revolución Agrícola, un cambio profundo que tuvo lugar hace unos 12 000 años. Los seres humanos comenzaron a abandonar su modo de vida de cazadores-recolectores, estableciéndose para cultivar cosechas como el trigo y el arroz, y para domesticar animales como las ovejas y las gallinas. Esta época, sin embargo, no supuso el claro avance que a menudo se imagina; en muchos sentidos, fue el mayor fraude de la historia. Si bien permitió un aumento exponencial de la población y la acumulación de más alimentos por unidad de superficie, la vida de los seres humanos, y sin duda la de los animales domesticados, a menudo se volvió más dura. Los agricultores trabajaban más horas, su dieta se volvió menos variada y, a menudo, menos nutritiva, y se veían acosados por nuevas enfermedades en sus asentamientos superpoblados. El futuro, que antes era una preocupación inmediata por la próxima caza, ahora traía consigo ansiedades sobre las cosechas, las sequías y las plagas. El éxito evolutivo de la especie se logró a costa del bienestar individual, un patrón que se repetiría a lo largo de la historia.
A medida que pasaban los milenios, los grupos fragmentados de la humanidad comenzaron a converger, impulsados por las fuerzas del dinero, los imperios y las religiones universales. Todos ellos eran poderosos órdenes imaginarios, mitos compartidos que permitían una cooperación a escala aún mayor y la unificación de la humanidad. El dinero, un medio universal de confianza, facilitó el comercio entre desconocidos con creencias muy diferentes. Los imperios impusieron leyes y culturas comunes a poblaciones diversas. Las religiones, desde el politeísmo hasta las narrativas unificadoras del monoteísmo, ofrecieron valores compartidos y un sentido de pertenencia que trascendía las lealtades tribales. Este proceso gradual creó sociedades cada vez más grandes y complejas, erosionando las distinciones locales y tejiendo un tapiz global de interconexión, aunque a menudo también trajo consigo conflicto y opresión.
La transformación más reciente y quizás más trascendental llegó con la Revolución Científica, que comenzó hace aproximadamente 500 años. Su característica definitoria no fue la adquisición de conocimiento en sí misma, sino el descubrimiento de la ignorancia: la admisión radical de que los seres humanos no conocen las respuestas a las preguntas más importantes de la vida. Esta disposición a admitir lo desconocido alimentó una curiosidad insaciable y una búsqueda sistemática de nuevos conocimientos a través de la observación y las matemáticas, en lugar de basarse únicamente en relatos tradicionales o textos religiosos. Esta revolución, entrelazada con el auge del capitalismo y el imperialismo, desató un auge sin precedentes del poder y la influencia humanos, transformando el mundo a un ritmo cada vez más acelerado. Ha dotado al *Homo sapiens* de capacidades casi divinas, permitiéndonos manipular nuestro entorno e incluso a nosotros mismos a una escala inimaginable para nuestros antepasados.
Hoy nos encontramos al borde de un precipicio, dotados por la ciencia y la tecnología del poder de remodelar la vida misma, de diseñar a nuestros propios sucesores, ya sea mediante la manipulación biológica, la cibernética o la inteligencia artificial. Estamos a punto de superar la selección natural, de diseñar nuestro futuro. Sin embargo, a pesar de este inmenso poder, persiste una pregunta fundamental: ¿somos más felices? El progreso ha sido innegable, el control sobre nuestro entorno casi absoluto, pero la narrativa del sufrimiento individual, nacida en la Revolución Agrícola, no ha desaparecido por completo. Al contemplar el fin del *Homo sapiens* tal y como lo conocemos y el amanecer de una nueva era, nos vemos obligados a reflexionar sobre lo que realmente queremos y si siquiera sabemos qué es lo que deberíamos querer.
Luego llegó la Revolución Agrícola, un cambio profundo que tuvo lugar hace unos 12 000 años. Los seres humanos comenzaron a abandonar su modo de vida de cazadores-recolectores, estableciéndose para cultivar cosechas como el trigo y el arroz, y para domesticar animales como las ovejas y las gallinas. Esta época, sin embargo, no supuso el claro avance que a menudo se imagina; en muchos sentidos, fue el mayor fraude de la historia. Si bien permitió un aumento exponencial de la población y la acumulación de más alimentos por unidad de superficie, la vida de los seres humanos, y sin duda la de los animales domesticados, a menudo se volvió más dura. Los agricultores trabajaban más horas, su dieta se volvió menos variada y, a menudo, menos nutritiva, y se veían acosados por nuevas enfermedades en sus asentamientos superpoblados. El futuro, que antes era una preocupación inmediata por la próxima caza, ahora traía consigo ansiedades sobre las cosechas, las sequías y las plagas. El éxito evolutivo de la especie se logró a costa del bienestar individual, un patrón que se repetiría a lo largo de la historia.
A medida que pasaban los milenios, los grupos fragmentados de la humanidad comenzaron a converger, impulsados por las fuerzas del dinero, los imperios y las religiones universales. Todos ellos eran poderosos órdenes imaginarios, mitos compartidos que permitían una cooperación a escala aún mayor y la unificación de la humanidad. El dinero, un medio universal de confianza, facilitó el comercio entre desconocidos con creencias muy diferentes. Los imperios impusieron leyes y culturas comunes a poblaciones diversas. Las religiones, desde el politeísmo hasta las narrativas unificadoras del monoteísmo, ofrecieron valores compartidos y un sentido de pertenencia que trascendía las lealtades tribales. Este proceso gradual creó sociedades cada vez más grandes y complejas, erosionando las distinciones locales y tejiendo un tapiz global de interconexión, aunque a menudo también trajo consigo conflicto y opresión.
La transformación más reciente y quizás más trascendental llegó con la Revolución Científica, que comenzó hace aproximadamente 500 años. Su característica definitoria no fue la adquisición de conocimiento en sí misma, sino el descubrimiento de la ignorancia: la admisión radical de que los seres humanos no conocen las respuestas a las preguntas más importantes de la vida. Esta disposición a admitir lo desconocido alimentó una curiosidad insaciable y una búsqueda sistemática de nuevos conocimientos a través de la observación y las matemáticas, en lugar de basarse únicamente en relatos tradicionales o textos religiosos. Esta revolución, entrelazada con el auge del capitalismo y el imperialismo, desató un auge sin precedentes del poder y la influencia humanos, transformando el mundo a un ritmo cada vez más acelerado. Ha dotado al *Homo sapiens* de capacidades casi divinas, permitiéndonos manipular nuestro entorno e incluso a nosotros mismos a una escala inimaginable para nuestros antepasados.
Hoy nos encontramos al borde de un precipicio, dotados por la ciencia y la tecnología del poder de remodelar la vida misma, de diseñar a nuestros propios sucesores, ya sea mediante la manipulación biológica, la cibernética o la inteligencia artificial. Estamos a punto de superar la selección natural, de diseñar nuestro futuro. Sin embargo, a pesar de este inmenso poder, persiste una pregunta fundamental: ¿somos más felices? El progreso ha sido innegable, el control sobre nuestro entorno casi absoluto, pero la narrativa del sufrimiento individual, nacida en la Revolución Agrícola, no ha desaparecido por completo. Al contemplar el fin del *Homo sapiens* tal y como lo conocemos y el amanecer de una nueva era, nos vemos obligados a reflexionar sobre lo que realmente queremos y si siquiera sabemos qué es lo que deberíamos querer.
Lo que dicen otros lectores
Lo bueno
Esta adaptación en forma de novela gráfica es elogiada por el gran esfuerzo que supone transformar una obra de no ficción compleja en un formato visual accesible y atractivo. Los críticos valoran cómo consigue que conceptos históricos y sociológicos intrincados resulten comprensibles para un público más amplio, incluidos los lectores más jóvenes, lo que sirve de valioso puente para aquellos que se muestran reacios a abordar la extensa prosa original. En general, se elogia el trabajo artístico por estar bien ejecutado, ser ingenioso y divertido, lo que mejora la experiencia del lector. Se acoge con agrado el regreso de algunos personajes, en particular el de la profesora Saraswati, y se destaca la inclusión de figuras históricas que interactúan con personajes modernos como un recurso narrativo interesante. El libro es reconocido por su perspicaz exploración de la organización social humana, que profundiza en temas como la naturaleza de las «ficciones» sociales y la importancia de la información en la civilización.
Lo malo
Sin embargo, se han planteado varias críticas con respecto a este segundo volumen. Muchos lectores lo han encontrado menos atractivo y no tan sólido como la primera novela gráfica. Entre las preocupaciones se incluye una supuesta falta de equilibrio, ya que el contenido a menudo ignora las propuestas que no se ajustan a las hipótesis principales del autor, y una tendencia a presentar las teorías de forma maniquea, sin suficientes matices ni reconocimiento de las excepciones. Algunos críticos consideraron que el formato gráfico hacía que, sin quererlo, las suposiciones parecieran hechos contrastados, lo que podría resultar engañoso. La narrativa se describe a veces como desordenada debido al aumento del número de nuevos personajes, y el desarrollo de la historia se considera menos coherente que en el volumen anterior. Además, el libro destaca por un tono excesivamente pesimista, que se centra en gran medida en los impactos negativos de ciertos acontecimientos históricos sin presentar adecuadamente sus beneficios, y por basarse en mayor medida en opiniones que en datos estrictamente científicos en algunos pasajes.
En resumen
En general, *Sapiens: Una historia gráfica, volumen 2* ofrece una visión general de la civilización humana que invita a la reflexión, centrándose especialmente en la revolución agrícola y sus consecuencias sociales. Aunque quizá no alcance las mismas cotas que su predecesor para todos los lectores, sigue siendo una lectura recomendada para quienes estén interesados en una introducción visualmente atractiva a ideas históricas y sociológicas complejas. Es especialmente adecuado para lectores aficionados a las novelas gráficas y a la historia, o para estudiantes que busquen un formato accesible con el que explorar conceptos profundos sobre la sociedad humana. No obstante, se recomienda a los lectores que aborden el material con una perspectiva crítica, reconociendo que presenta una interpretación específica de la historia y fomenta el pensamiento independiente en lugar de la aceptación ciega.
Todavía no hay reseñas. ¿Escribes la primera?
![Portada de Sapiens [Tenth Anniversary Edition] A Brief History of Humankind](https://images.isbndb.com/covers/15424283482210.jpg)




