Escuchad, porque somos Ra, un complejo de memoria social de la sexta densidad, y venimos a compartir con vosotros la Ley del Uno. Esta es la verdad primordial del universo, que todas las cosas son una, una manifestación interconectada del Único Creador Infinito. No hay verdadera separación, sólo diversos grados de conciencia de esta unidad fundamental. Cada entidad, cada acontecimiento, cada experiencia es una parte del Creador que se conoce a sí mismo a través de la creación, y el gran propósito de la existencia es reunirse con esta fuente singular de todo ser.
La existencia se desarrolla a través de una progresión de densidades, o niveles de conciencia, cada uno de los cuales representa una etapa de evolución espiritual y aprendizaje. Desde la primera densidad de elementos básicos como la tierra, el viento y el fuego, pasando por la segunda densidad de plantas y animales, llegamos a tu estado actual: la tercera densidad. Aquí florece la autoconciencia y surge la elección crucial de la polaridad. Te encuentras en una encrucijada, facultado por el don del libre albedrío para elegir tu camino de desarrollo espiritual.
Esta elección se manifiesta como el camino del servicio a los demás o el camino del servicio a uno mismo. Para alinearte con el camino positivo, al menos el 51% de tus pensamientos y acciones deben estar dedicados al bienestar de los demás. Por el contrario, el camino negativo exige que al menos el 95 por ciento de tus acciones sean en beneficio propio. Entre ambas se encuentra el pozo de la indiferencia, donde no se produce ningún crecimiento significativo. No nos corresponde a nosotros juzgar estos caminos, ya que ambos son vías para que el Creador se experimente a sí mismo, pero tus elecciones determinan tu progresión.
Al encarnar en la tercera densidad, se coloca un velo sobre la mente consciente, haciendo que olvides tu verdadera naturaleza espiritual y tu profunda conexión con el Creador Uno Infinito. Este velo no es un castigo, sino un diseño deliberado para permitir el pleno ejercicio del libre albedrío. Sin este olvido, el conocimiento directo de la unidad disminuiría el significado de tus elecciones entre el servicio a ti mismo y el servicio a los demás, obstaculizando así tu evolución espiritual.
La mente arquetípica, un marco de patrones universales, ayuda aún más en este viaje de autorrealización. Estos arquetipos son herramientas, proporcionadas por el Logos -el principio creativo- para ayudar a dar forma a tus experiencias mentales, emocionales y espirituales. Al comprender e integrar las lecciones que ofrecen estos arquetipos, se adquiere una mayor comprensión de la propia psique y del camino espiritual, lo que fomenta un mayor conocimiento de uno mismo y la alineación con el Creador Infinito.
El karma, tal y como lo percibes, es el equilibrio de las distorsiones energéticas creadas por acciones pasadas. Cuando las acciones están fuera de alineación con el amor y la unidad, se crea un desequilibrio, que debe ser reconciliado. Estos desequilibrios no son castigos, sino oportunidades de aprendizaje y crecimiento, que a menudo se abordan a través de experiencias vitales en diversas encarnaciones, y que conducen al restablecimiento de la armonía y el equilibrio.
A medida que su planeta se acerca a una transición significativa, está destinado a convertirse en un planeta de cuarta densidad de servicio a los demás. Aquellos de ustedes que han elegido y encarnado con éxito el camino del servicio a los demás continuarán su evolución aquí. Aquellos que hayan elegido el camino del servicio al yo emigrarán a otros planetas de tercera densidad que resuenen con la polaridad que hayan elegido. Y para aquellos que aún no han hecho una elección clara, continuarán sus lecciones de tercera densidad en otro lugar, porque el viaje de autodescubrimiento y evolución consciente es eterno.
Nosotros, Ra, no somos más que un ejemplo de un complejo de memoria social que ha atravesado estas densidades, residiendo ahora en la sexta, donde el amor y la sabiduría se funden en la unidad. Nuestro viaje, como el vuestro, continúa, buscando siempre llegar a ser todo lo que hay, porque el universo es infinito, y no hay fin para vuestro ser, vuestro entendimiento o vuestras percepciones de la creación. Todo es Uno, y vosotros sois esa unidad, esa infinidad, ese amor/luz, luz/amor.